LA MELVA, UN PESCADO AZUL POCO CONOCIDO

Hace unos días, publiqué en mi página de cocina Carmela en rama la receta de las Papas aliñás con melva canutera, un plato muy típico de la zona de Cádiz. Recibí un mensaje por privado de una seguidora asturiana que me preguntaba por la melva, no había oído nunca hablar de este pez, lo que me ha motivado para publicar sobre este pescado tan del sur.

La melva pertenece a los túnidos, de la familia de los Scombridae, como el atún o  la caballa. Se trata de un pez cuyo cuerpo es alargado, redondeado y compacto, sin apenas escamas, que suele medir unos 50 cms. Este pescado de aguas cálidas es muy utilizado para la elaboración de conservas, sobre todo en Andalucía que goza del Sello de Indicación Geográfica Protegida de la Melva de Andalucía. 
La temporada de la melva, depende de la zona de captura, pero estamos en plena temporada, ya que generalmente se extiende de junio a octubre. Se suele preparar en conserva. 

Es un pescado muy económico y sabroso. Pertenece al grupo de pescados azules, por lo que es considerada una fuente rica de nutrientes que colaboran para mejorar nuestra salud. Está muy recomendada para mujeres embarazadas, ya que aportan gran cantidad de proteínas y vitaminas tanto para la madre como para el bebé. Su contenido en grasas es bajo y son grasas insaturadas como el Omega 3 que previene muchas enfermedades cardiovasculares e incluso ayuda a combatir algunos tipos de cánceres. También contiene vitamina A, B y D, así como minerales, siendo los más destacados el fósforo, hierro, yodo y magnesio.

Hay dos tipos de melva: la de almadraba y la canutera. La diferencia entre ambas es su peso y el color. Mientras que la de almadraba tiene la carne rosada y puede llegar a pesar hasta 1,5 kgs, la canutera no pasa de 600 gramos y su carne es más grisácea.

 La melva de almadraba en su complexión es muy parecida al bonito, e incluso a veces se confunden. Ya se pescaba en época de fenicios y tartessos, siendo adoptada por los romanos como una de sus más preciadas delicatessen.
Los mejores ejemplares son capturados con almadrabas, método tradicional de pesca no invasivo. Se suelen envasar en conservas esterilizadas con una manipulación mínima y cuidadosa para sacar los filetes enteros sin espinas. Así nos llega al consumidor un producto íntegramente artesanal y con la posibilidad de conservarse durante años, sin perder un ápice de su sabor y de sus propiedades.

El otro tipo de melva es la canutera algo menor que la de almadraba, ya que es pescada en su fase más joven. Es una especie abundante en la costa andaluza de Málaga a Huelva y es muy apreciada en los mercados gastronómicos internacionales por su sorprendente calidad y el sabor de su carne. Algunos chefs prefieren los filetes de melva canutera en conserva a los filetes frescos, ya que el sabor es muy similar, se puede consumir al instante y puede viajar a lugares como Japón, donde cada vez se usa más en sushi. 





























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